Cuando las vacas salen al pasto, tradicionalmente los niveles de grasa butírica caen en picado, pero al añadir paja picada a la ración hemos observado que los niveles de grasa butírica superan el 4 % en verano y alcanzan hasta el 4,3 % en invierno. Además, los niveles de proteína se han mantenido estables, situándose en el 3,3 % en verano y en el 3,6 % en invierno.
Productos para el procesamiento de paja